Juana de Castilla (también llamada ''la loca'')

07.01.2016 20:21

º 

 

  Hace 500 años tuvo lugar en Castilla una de las conspiraciones más turbias de nuestra convulsa historia.

La reina Isabel (la católica) nombró en su testamento como heredera de todos sus reinos y de todos sus bienes a su hija Juana, denegando cualquier posibilidad de que su marido Felipe (el Hermoso) accediera al trono. Si Juana estuviere ausente o no pudiere hacerse cargo por cualquier otro motivo, Fernando administraría el reino en su nombre hasta que su nieto Carlos cumpliera los 20 años.   

Esos son los hechos; lo que realmente aconteció a partir de 1504 (fecha de la muerte de la gran reina) entra de lleno en el terreno de la especulacion histórica. 

Tanto a Fernando como a Felipe les interesaba declarar incapaz a la ''reina'' Juana y a ese fin encaminaron sus pasos y acciones. El hecho de que en ocasiones tuviera un comportamiento extravagante o incluso colérico no justifica en modo alguno lo que le pasó. Lo dificíl en nuestra historia es encontar soberanos de comportamiento ponderado y virtuoso como tuvo su madre. Qué se podría decir de su sin par esposo, el flamenco, e incluso de su ensalzado  padre, modelo de gobernantes astutos para muchos, pero que manejó como nadie las técnicas de la propaganda, la conspiración y, seguramente, el veneno.

¿Fue excluída y enclaustrada por ser mujer? No lo creo: su madre reinó. Más bien lo que le sucedió es que se vio envuelta en un torbellino de traiciones para lo cual no estaba preparada, ni nadie de su entorno cercano dio la cara por ella. El largo brazo del aragonés imponía mucho. 

 ¿Qué  hubiera sido de Castilla si Juana hubiera gobernado realmente? Imposible saberlo; lo que sí sabemos es lo que hizo Fernando y lo que hicieron los Austrias: desangrar a Castilla en beneficio del Imperio y de sus intereses hereditarios.  150 años después del fallecimiento de Isabel la Católica, Castilla era una sombra de lo que había llegado a ser y los Austrias habian iniciado un prolongado declive que acabó en el esperpento de Carlos II.

Acompaño un romance de Gaspar de Montiel que expresa en verso mejor que mis palabras el drama de aquella gran mujer.                                                                 

                                                                            

 

                                       ROMANCE DE LA REYNA JUANA 

 

Ya se murió nuestra reyna

la última Trastamara:

Castilla perdió sus fueros

antes de parir a España.

 

¡Qué desdichada es mi vida!,

por  todos fui traicionada.

El primero fue mi padre

que conmigo mercadeara;

casóme con un flamenco

al que Hermoso le llamaran,

de grande casa europea

y de moral muy liviana.

Al principio fue amoroso

y conmigo se esmerara

y regalárame flores

y perlas y sedas blancas

y diamantes y zafiros

de Bohemia y Transilvania,

tableros de juegos indios

y cofres de nácar blanca.

Más en pasando unos meses

su maldad manifestara

traicionando a los mis padres

y mi persona ultrajara.

 

Gustaba de caza y hembras

y dormir por la mañana,

y a mí, reina de Castilla,

con desdén ya me tratara.

Con las damas de la corte

de continuo retozara,

sin importarle siquiera

ni el dolor que me causara,

ni la dignidad del cargo,

ni las costumbres cristianas,

ni la historia de Castilla,

ni sus gentes, ni su Juana;

solo importárale el juego

y andar siempre entre las faldas.

¡Maldito noble flamenco!

¡Maldito hijo de Austria!

Despreciaste mis amores

y mi locura causaras.

 

Ya se murió nuestra reyna

la última Trastamara

 

Ya los hijos desta tierra

a nuevos mundos marcharan,

a ampliar nuestras fronteras

por la cruz y por España,

y el imperio se engrandece,

más Castilla se desangra.

Ya pelean por mi trono

el de Aragón y el de Holanda;

para ellos no soy nada

no soy esposa ni reina,

solo dar hijos me encargan,

Dicen que volvíme  loca

loca de amor, traicionada,

para poder con mentiras

ver a Castilla expoliada.

Se apropiaron desta tierra

que mi madre les negara,

y ni el clero ni los nobles

tamaño oprobio evitaran.

 

Y aquí me tienen cautiva

en villa muy castellana

y me alejaron del pueblo

y mi existencia borrada.

Tras mi esposo fue mi padre

quien con saña me tratara,

y a la muerte del tirano

que a mi madre enamorara

mi hijo Carlos, ¡Vive Dios!

la tradición continuara

de mantenerme cautiva

en esta torre almenada.

Ahora dicen que estoy loca,

‘’la loca de doña Juana’’,

que me moriré aquí dentro,

en Tordesillas finada,

y acabaron con mis sueños

y con Castilla arrasada

y mis hijos y mis nietos

del mundo serán portada,

gobernaran muchos  reinos,

uno dellos el de España,

pero con Juana la loca,

con Juana la castellana

tuvo final esta estirpe,

de Castilla: Trastamara.

 

Y primero los Ausburgo,

y tras ellos los de Francia,

unos que llaman Borbones,

reinaron sobre esta tierra,

sobre tierra castellana

sin quererla, sin amarla,

como si una maldición

el cielo nos enviara,

como si nuestra grandeza,

nuestros logros, nuestras gestas

a otros pueblos molestaran;

como si nuestra cultura,

nuestra lengua, nuestra historia,

hubiera que silenciarla.

 

Y se olvidó que Castilla

toda su leche la puso

para amamantar a España

todos sus hijos se fueron

a servir otras cruzadas

y cuando España fue grande

de mi tierra se olvidara,

como se olvidó a esta reina

por los suyos traicionada.

Y todo empezó conmigo,

encerrando a doña Juana.

 

Ya se murió nuestra reyna,

la última Trastamara.

Castilla perdió sus fueros

antes de parir a España.

 

 

 

José Manuel Sánchez Chapela

 

 

  

 

 

 

 

    

 

 

 

Tema: Juana de Castilla

No se encontraron comentarios.

Nuevo comentario