Romance de la reyna Juana

 

 

 

 

Ya se murió nuestra reyna

la última Trastamara:

Castilla perdió sus fueros

antes de parir a España.

 

¡Qué desdichada es mi vida!,

por  todos fui traicionada.

El primero fue mi padre

que conmigo mercadeara;

casóme con un flamenco

al que Hermoso le llamaran,

de grande casa europea

y de moral muy liviana.

Al principio fue amoroso

y conmigo se esmerara,

y regalárame flores,

y perlas y sedas blancas,

y diamantes y zafiros

de Bohemia y Transilvania,

tableros de juegos indios

y cofres de nácar blanca.

Más en pasando unos meses

su maldad manifestara,

traicionando a los mis padres

y a mi persona ultrajara.

 

 

Gustaba de caza y hembras

y dormir por la mañana,

y a mí, reina de Castilla,

con desdén ya me tratara.

Con las damas de la corte

de continuo retozara,

sin importarle siquiera

ni el dolor que me causara,

ni la dignidad del cargo,

ni las costumbres cristianas,

ni la historia de Castilla,

ni sus gentes, ni su Juana;

solo importárale el juego

y andar siempre entre las faldas.

¡Maldito noble flamenco!

¡Maldito hijo de Austria!

Despreciaste mis amores

y mi locura causaras.

 

 

Ya los hijos desta tierra

a nuevos mundos marcharan,

a ampliar nuestras fronteras

por la cruz y por España,

y el imperio se engrandece,

más Castilla se desangra.

Ya pelean por mi trono

el de Aragón y el de Holanda;

para ellos no soy nada,

no soy esposa ni reina,

solo dar hijos me encargan.

Dicen que volvíme  loca

loca de amor, traicionada,

para poder con mentiras

ver a Castilla expoliada.

Se apropiaron desta tierra

que mi madre les negara,

y ni el clero, ni los nobles,

tamaño oprobio evitaran.

 

Y aquí me tienen cautiva

en villa muy castellana,

y me alejaron del pueblo

y mi existencia borrada.

Tras mi esposo fue mi padre

quien con saña me tratara,

y a la muerte del tirano

que a mi madre enamorara

mi hijo Carlos, ¡Vive Dios!,

la tradición continuara

de mantenerme cautiva

en esta torre almenada.

Ahora dicen que estoy loca:

‘’la loca de doña Juana’’,

que me moriré aquí dentro,

en Tordesillas finada,

y acabaron con mis sueños

y con Castilla arrasada,

y mis hijos y mis nietos

del mundo serán portada,

gobernaran muchos  reinos,

uno dellos el de España,

pero con Juana la loca,

con Juana la castellana,

tuvo final esta estirpe

de Castilla: Trastamara.

 

Y primero los Ausburgo,

y tras ellos los de Francia,

unos que llaman Borbones,

reinaron sobre esta tierra,

sobre tierra castellana,

sin quererla, sin amarla,

como si una maldición

el cielo nos enviara;

como si nuestra grandeza,

nuestros logros, nuestras gestas,

a otros pueblos molestaran;

como si nuestra cultura,

nuestra lengua, nuestra historia,

hubiera que silenciarla.

 

Y se olvidó que Castilla

toda su leche la puso

para amamantar a España,

todos sus hijos se fueron

a servir otras cruzadas,

y cuando España fue grande

de mi tierra se olvidaran,

como se olvidó a esta reina

por los suyos traicionada.

Y todo empezó conmigo,

encerrando a doña Juana.

 

Ya se murió nuestra reyna,

la última Trastamara.

Castilla perdió sus fueros

antes de parir a España.

 

 

 

 

José Manuel Sánchez Chapela

 

 

 

 

 

 

 

Tema: Romance de la reyna Juana

Fecha: 13.04.2017

Autor: Fco. Jose

Asunto: Romance de la Reina Juana

Y tan es así, que 500 años después, Castilla no se ha recuperado

Fecha: 18.04.2017

Autor: José Manuel.

Asunto: Re: Romance de la Reina Juana

Cierto. Además se está perdiendo hasta la idea de Castilla. La maldición de ''Doña Juana'' continúa.

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